sábado, 25 de octubre de 2008

De como llegamos aqui (plural)

El punto principal de todo esto es que ya no estoy solo.

Nos, nosotros, nos hemos, nos. Nos vinimos a Nueva Zelanda porque se suponía que era un sitio más auspicioso para ganar dinero y progresar en la vida.

Y porque aquí vive la familia de mi novio, claro, y a ellos les ha ido bien.

El timing parecía perfecto, cambiamos el otoño por la primavera, disfrutamos unos días de sol en Londres, nos sacamos fotos en el circuito de Formula 1 de Singapur.

No contábamos con que estallaría la crisis, aunque es cierto que en España ya se veía venir.

Ahora vivimos en casa de mis suegros, y aunque las actividades se hagan en compañía, la situación no deja de provocarme escalofríos de familiaridad. La rutina del desempleo, de buscar ofertas de trabajo, llenar formularios, mandar CVs, y tratar de no perder la confianza.

Lo pasamos bien al principio, yendo de paseo a la ciudad, a bailar en Family, a comer en SPQR, hicimos una excursión al otro lado de la isla, a Napier, a visitar a una amiga a quien no veía hace quince años.

Pero la situación ya empieza a resultar preocupante. Si nada surge pronto ya no será suficiente el dinero que podamos hacer recolectando frutas. Sin un trabajo que pague bien, simplemente mi novio no podrá conseguir la Visa de trabajo que necesita.

Habrá que pensar en un Plan B.

1 comentario:

Huracan dijo...

Bienvenido al mundo post-Bush, nos jodimos todos...
Mis amigos australianos me dicen que NZ no es el lugar si quieres encontrar trabajo, que apenas te da para vivir y que las cosas son mucho más fáciles en Australia donde sigue faltando fuerza laboral. ¿Será cierto? Anda a darte una vuelta por lo menos.